TEMAS CRISTIAN0S JUVENILES

Una gran variedad de consejos para vivir una juventud feliz guiados por Dios

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NO QUIERAS AYUDAR A DIOS CUANDO EL YA TIENE UN PLAN PARA TU VIDA


Un gran pintor, estaba por terminar lo que sería su “Obra maestra”, pero a la par se sentía demasiado cansado por el esfuerzo que la labor implicaba. Así que un día decidió dejar la obra y se fue a descansar. Al ver esto, uno de sus hijos pequeños pensó y dijo “mi papa está muy cansado ¿Por qué no le ayudo a terminar su pintura? Creo que no será difícil juntar éste color con éste otro y darle un toque diferente para que mi papa se sienta orgulloso de mi”. Entonces tomó las pinturas y empezó a dar pincelazos por doquier. Al despertar de su largo sueño, el padre bajó y observó que la obra de arte había perdido totalmente su esencia. Su hijo, manchado de pintura le dijo: “¿Papá te gustó?” El pintor se sintió un poco frustrado porque su hijo había echado a perder días de trabajo y largas horas de esfuerzo y dedicación. Aún así, el sentimiento no perduró, pues quiso aprovechar el momento para darle una lección de vida a su pequeño; y sentándolo en sus piernas, tiernamente le dijo: “Mira hijo, sabes que las cosas de papá en su trabajo no se tocan. Sé que tenías buenas intenciones, y me alegro por el corazón que tienes, pero eso no era lo que debías hacer, porque yo tenía un plan, el cual era terminar un cuadro para ganar dinero y poder comprarte la bicicleta que te he prometido. Ahora me costará un poco más de trabajo reunir el dinero y dártela, así que tendrás que esperar más tiempo de lo debido.”

Muchos de nosotros como jóvenes, queremos ayudar a Dios en los planes que El tiene para nuestras vidas. El tiene un plan perfecto diseñado para ti y para mí. Muchas ocasiones, cuando piensas que las cosas que anhelas no están llegando a tu vida empiezas a desesperarte y a creer que Dios no te dará aquello que tu corazón pide, por eso piensas en ayudarle a Dios y hacer tu voluntad en contra de lo que Dios tiene preparado para tu vida. En consecuencia, las malas decisiones llegaran a tu vida, por querer ayudar a Dios.

Así le pasó al llamado amigo de Dios: Abraham. Dios le había prometido que su descendencia seria incontable como las estrellas del cielo. “Luego vino a él palabra de Jehová, diciendo: No te heredare este sino un hijo tuyo será el que te heredara. Y lo llevo afuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: así será tu descendencia.” (Génesis 15:5)

Dios promete grandes cosas a tu vida querido joven. El conoce lo que necesitas y promete estar todos los días contigo. El tiene buena voluntad para ti y quiere que estés paciente para poder recibir aquellas cosas que piensas que nunca las obtendrás. Hay jóvenes que dicen “me gustaría conocer a una joven o un joven conforme el corazón de Dios”, “Quisiera casarme, quiero hacer la voluntad de Dios”, “Quiero un empleo”, “Me gustaría formar una familia”, “Quisiera trabajar en el ministerio”, pero en cierto punto de su vida llegan a decepcionarse por no ver de inmediato la oración materializada, es decir. piensan que Dios nunca les dará lo que pidieron.

“Entonces (Dios) dijo: De cierto volveré a ti según el tiempo de la vida, y he aquí, tendrá un hijo Sara. Ella se rió entre sí, diciendo: ¿Después que he envejecido tendré deleite, siendo también mi señor ya viejo? Entonces Jehová dijo a Abraham: ¿Por qué se ha reído Sara diciendo: Será cierto que he de parir siendo ya vieja? ¿Hay para Dios alguna cosa difícil?” (GENESIS 18:10-13-14)


¿Cuántos de nosotros no somos como Sara, cuando Dios nos dice que el suplirá todas las necesidades? El nos dice que pidamos no dudando, como las olas del mar, que oremos a él, que le creamos que le hay. Muchas cosas más sabemos, pero nos reímos como Sara lo hizo y pienso que Dios nos diría ¿De qué te ríes? ¿Piensas que no te daré las peticiones de tu corazón?, ¿Por qué te ríes si para mí no hay nada imposible por hacer?
“Pídeme y te daré por herencia las naciones, y como posesión tuya los confines de la tierra.” (Salmos 2:8)

Dios nos ha dado muchas promesas en su palabra y no le creemos, decimos como el hijo del pintor “¿Por qué no ayudo a mi papa?”, y pensamos que podemos meter la mano en los planes de Dios para la vida de cada uno de nosotros. Hay ocasiones que te sientes desesperado porque el tiempo ha pasado y no ves respuesta de Dios y dices: “¿Por qué no mejor le ayudo y hago mi propia voluntad y mi propia decisión?, no creo que Dios se moleste por una ayudadita”. Y es ahí cuando cometemos errores, que traerán consecuencias a nuestra vida y todo por no ser pacientes, por no esperar los tiempos de Dios y por querer hacer lo que mejor nos parecía, por tomar el camino más fácil.

Abraham y a Sara, pensaron que Dios no les daría las peticiones de su corazón, el tener un hijo. Entonces Sara, tomando una decisión propia y queriendo “adelantar” el plan de Dios, le dio a su esposo a su sirva Agar para concebir a su hijo.
“Sarai mujer de Abram no le daba hijos: y ella tenía una sierva egipcia , que se llamaba Agar. Dijo pues, Sarai á Abram: Ya ves que Jehová me ha hecho estéril: ruégote que entres a mi sierva; quizá tendré hijos de ella. Y atendió Abram al dicho de Sarai”. (GENESIS 16:1-2) (ANTES DE DAR A LUZ A ISAAC SARA SE LLAMABA SARAI, y ABRAHAM, ABRAM)

Sara se desesperó tanto que quisieron ayudarle a Dios en los planes que El ya tenia para ellos, pero como dudaron, hicieron su propia voluntad dejando atrás las promesas de Dios. Por su mala decisión Abraham y Agar tuvieron un hijo que se llamó Ismael: “Díjole aún el ángel de Jehová: He aquí que has concebido, y parirás un hijo, y llamarás su nombre Ismael”. (GENESIS 16:11)
Por la mala decisión de Abraham, se originaron problemas entre el y su mujer debido que Agar miraba menos a Sara, e Ismael tuvo que dejar la casa de su Padre puesto que el no era el hijo que le daría la descendencia prometida por Dios a Abraham.

Dios tiene sus tiempos y hará grandes cosas en nuestras vidas si somos pacientes. El mismo Rey David era impaciente ante ciertas cosas y Dios le dice: “Guarda silencio ante Jehová y espera en él.” (Salmos 37:7). Dios quiere decirte lo mismo que no te impacientes que no estés angustiado. Guarda silencio y espera en él , confía, porque Dios quiere concederte los deseos de tu corazón.
Querido joven no estés impaciente porque a su tiempo, si no desmayamos cosecharemos. No quieras hacer tu voluntad y ayudar a Dios en un proceso que él ya tiene preparado para ti, porque si lo haces entonces tomarás malas decisiones como Abraham y Sara, traerás problemas a tu vida por no esperar los tiempos de Dios. Tienes que saber que Dios te ama y quiere lo mejor para ti.

“Por qué en ti, oh Jehová, he esperado: Tu responderás, Jehová Dios mío” . (Salmos 38:15)


Escrito por :Emanuel Becher

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lunes, 30 de agosto de 2010

NO QUIERAS AYUDAR A DIOS CUANDO EL YA TIENE UN PLAN PARA TU VIDA

lunes, 30 de agosto de 2010

Un gran pintor, estaba por terminar lo que sería su “Obra maestra”, pero a la par se sentía demasiado cansado por el esfuerzo que la labor implicaba. Así que un día decidió dejar la obra y se fue a descansar. Al ver esto, uno de sus hijos pequeños pensó y dijo “mi papa está muy cansado ¿Por qué no le ayudo a terminar su pintura? Creo que no será difícil juntar éste color con éste otro y darle un toque diferente para que mi papa se sienta orgulloso de mi”. Entonces tomó las pinturas y empezó a dar pincelazos por doquier. Al despertar de su largo sueño, el padre bajó y observó que la obra de arte había perdido totalmente su esencia. Su hijo, manchado de pintura le dijo: “¿Papá te gustó?” El pintor se sintió un poco frustrado porque su hijo había echado a perder días de trabajo y largas horas de esfuerzo y dedicación. Aún así, el sentimiento no perduró, pues quiso aprovechar el momento para darle una lección de vida a su pequeño; y sentándolo en sus piernas, tiernamente le dijo: “Mira hijo, sabes que las cosas de papá en su trabajo no se tocan. Sé que tenías buenas intenciones, y me alegro por el corazón que tienes, pero eso no era lo que debías hacer, porque yo tenía un plan, el cual era terminar un cuadro para ganar dinero y poder comprarte la bicicleta que te he prometido. Ahora me costará un poco más de trabajo reunir el dinero y dártela, así que tendrás que esperar más tiempo de lo debido.”

Muchos de nosotros como jóvenes, queremos ayudar a Dios en los planes que El tiene para nuestras vidas. El tiene un plan perfecto diseñado para ti y para mí. Muchas ocasiones, cuando piensas que las cosas que anhelas no están llegando a tu vida empiezas a desesperarte y a creer que Dios no te dará aquello que tu corazón pide, por eso piensas en ayudarle a Dios y hacer tu voluntad en contra de lo que Dios tiene preparado para tu vida. En consecuencia, las malas decisiones llegaran a tu vida, por querer ayudar a Dios.

Así le pasó al llamado amigo de Dios: Abraham. Dios le había prometido que su descendencia seria incontable como las estrellas del cielo. “Luego vino a él palabra de Jehová, diciendo: No te heredare este sino un hijo tuyo será el que te heredara. Y lo llevo afuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: así será tu descendencia.” (Génesis 15:5)

Dios promete grandes cosas a tu vida querido joven. El conoce lo que necesitas y promete estar todos los días contigo. El tiene buena voluntad para ti y quiere que estés paciente para poder recibir aquellas cosas que piensas que nunca las obtendrás. Hay jóvenes que dicen “me gustaría conocer a una joven o un joven conforme el corazón de Dios”, “Quisiera casarme, quiero hacer la voluntad de Dios”, “Quiero un empleo”, “Me gustaría formar una familia”, “Quisiera trabajar en el ministerio”, pero en cierto punto de su vida llegan a decepcionarse por no ver de inmediato la oración materializada, es decir. piensan que Dios nunca les dará lo que pidieron.

“Entonces (Dios) dijo: De cierto volveré a ti según el tiempo de la vida, y he aquí, tendrá un hijo Sara. Ella se rió entre sí, diciendo: ¿Después que he envejecido tendré deleite, siendo también mi señor ya viejo? Entonces Jehová dijo a Abraham: ¿Por qué se ha reído Sara diciendo: Será cierto que he de parir siendo ya vieja? ¿Hay para Dios alguna cosa difícil?” (GENESIS 18:10-13-14)


¿Cuántos de nosotros no somos como Sara, cuando Dios nos dice que el suplirá todas las necesidades? El nos dice que pidamos no dudando, como las olas del mar, que oremos a él, que le creamos que le hay. Muchas cosas más sabemos, pero nos reímos como Sara lo hizo y pienso que Dios nos diría ¿De qué te ríes? ¿Piensas que no te daré las peticiones de tu corazón?, ¿Por qué te ríes si para mí no hay nada imposible por hacer?
“Pídeme y te daré por herencia las naciones, y como posesión tuya los confines de la tierra.” (Salmos 2:8)

Dios nos ha dado muchas promesas en su palabra y no le creemos, decimos como el hijo del pintor “¿Por qué no ayudo a mi papa?”, y pensamos que podemos meter la mano en los planes de Dios para la vida de cada uno de nosotros. Hay ocasiones que te sientes desesperado porque el tiempo ha pasado y no ves respuesta de Dios y dices: “¿Por qué no mejor le ayudo y hago mi propia voluntad y mi propia decisión?, no creo que Dios se moleste por una ayudadita”. Y es ahí cuando cometemos errores, que traerán consecuencias a nuestra vida y todo por no ser pacientes, por no esperar los tiempos de Dios y por querer hacer lo que mejor nos parecía, por tomar el camino más fácil.

Abraham y a Sara, pensaron que Dios no les daría las peticiones de su corazón, el tener un hijo. Entonces Sara, tomando una decisión propia y queriendo “adelantar” el plan de Dios, le dio a su esposo a su sirva Agar para concebir a su hijo.
“Sarai mujer de Abram no le daba hijos: y ella tenía una sierva egipcia , que se llamaba Agar. Dijo pues, Sarai á Abram: Ya ves que Jehová me ha hecho estéril: ruégote que entres a mi sierva; quizá tendré hijos de ella. Y atendió Abram al dicho de Sarai”. (GENESIS 16:1-2) (ANTES DE DAR A LUZ A ISAAC SARA SE LLAMABA SARAI, y ABRAHAM, ABRAM)

Sara se desesperó tanto que quisieron ayudarle a Dios en los planes que El ya tenia para ellos, pero como dudaron, hicieron su propia voluntad dejando atrás las promesas de Dios. Por su mala decisión Abraham y Agar tuvieron un hijo que se llamó Ismael: “Díjole aún el ángel de Jehová: He aquí que has concebido, y parirás un hijo, y llamarás su nombre Ismael”. (GENESIS 16:11)
Por la mala decisión de Abraham, se originaron problemas entre el y su mujer debido que Agar miraba menos a Sara, e Ismael tuvo que dejar la casa de su Padre puesto que el no era el hijo que le daría la descendencia prometida por Dios a Abraham.

Dios tiene sus tiempos y hará grandes cosas en nuestras vidas si somos pacientes. El mismo Rey David era impaciente ante ciertas cosas y Dios le dice: “Guarda silencio ante Jehová y espera en él.” (Salmos 37:7). Dios quiere decirte lo mismo que no te impacientes que no estés angustiado. Guarda silencio y espera en él , confía, porque Dios quiere concederte los deseos de tu corazón.
Querido joven no estés impaciente porque a su tiempo, si no desmayamos cosecharemos. No quieras hacer tu voluntad y ayudar a Dios en un proceso que él ya tiene preparado para ti, porque si lo haces entonces tomarás malas decisiones como Abraham y Sara, traerás problemas a tu vida por no esperar los tiempos de Dios. Tienes que saber que Dios te ama y quiere lo mejor para ti.

“Por qué en ti, oh Jehová, he esperado: Tu responderás, Jehová Dios mío” . (Salmos 38:15)


Escrito por :Emanuel Becher

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FRASES PARA EL J0VEN DE H0Y

"Jovenes que impacten en su sociedad es mi mayor anhelo y que vivan agradando a Dios" lucas leys



“Ninguno tenga en poco tu juventud pero se ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor espíritu, fe y pureza” Timoteo

Alégrate, joven , en tu juventud , y tome gozo tu corazón en los días de tu adolescencia” Salomon

FoToS... De JoVeNeS BaUtIStAs DeL Sur... YehA

Y ASI N0S DIVERTIM0S

¡TU PUEDES SER UNA BENDICI0N!........

Puedes mandarnos algun articulo que hayas escrito y lo subiremos al blog 0 escribenos a este correo emanuelbecher@hotmail.com